Asumiendo que estas cartas puedan tener algún valor monetario en un futuro, no las tiré a la basura. Aparecieron por el piso de mí cuarto hacen varios años cuando estaba la fiebre de los Chicago's Bulls en todo su esplendor. Mi sobrino compraba cartas y yó tomaba cartas en el asunto recojíendolas del suelo por montones. JORDAN, RODMAN Y PIPPEN.
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